18.10.2019
CABA

La Ciudad llamó a licitación para transformar los predios bajo la autopista 25 de Mayo

Con el fin de eliminar predios baldíos y oscuros y renovar otros espacios a lo largo del bajoviaducto de la autopista 25 de Mayo, la Ciudad -por medio del Ministerio de Economía y Finanzas– ya lanzó la licitación de los primeros 25 lugares de poco más de un centenar que serán adjudicados a privados una vez que se analicen las propuestas. El proyecto busca estimular la circulación peatonal en esos puntos haciéndolos más amigables y volver imperceptible la barrera urbana que representa esta autovía aérea que cruza gran parte del territorio porteño. 

Roberto Luppo, vecino del barrio de Boedo, le resulta incómodo caminar por Maza al 1300, cuenta. «Es un poco oscuro y suele haber gente tirada contra la pared, como borracha», dice. Para cruzar desde la calle Constitución hacia Cochabamba debe transitar bajo la autopista 25 de Mayo. De un lado de la vereda hay un paredón; del otro, un estacionamiento. Es este último espacio, de unos 4900 m2, uno de los incluidos en esta primera licitación. Si el vecino pudiera elegir cómo cambiar la fisonomía del lugar, instalaría allí un centro cultural y/o deportivo «para dar más vida», responde a La Nación. 

A fines del año pasado, la Legislatura porteña aprobó la ley  6056, que autorizó la concesión por hasta 30 años de distintos predios ubicados a lo largo de toda la traza. Durante los 9,5 kilómetros de extensión de la 25 de Mayo hay 136 espacios, de los cuales son pasibles de ser licitados poco más de 100. Muchos de esos lugares se encuentran hoy ocupados porque, según explican desde el gobierno, tienen permiso de uso precario; en el contrato firmado con anterioridad se indica que el beneficio se terminará cuando la propiedad sea licitada, indican las fuentes consultadas. En un local de Cochabamba 1783, por ejemplo, funciona un centro de jubilados y pensionados. «Se ven abuelos por la tarde», afirma un vecino del barrio de Constitución. De acuerdo con el pliego, se prevé que se reconvierta en un espacio comercial. 

Hace unos nueve meses que una larga pared tapiada, de unos 50 metros, no permite ver el interior de un predio de la calle Constitución al 3300. Antes, desde las rejas que lo rodeaban, se visualizaban viejos colectivos desatendidos, recuerda Dardo Gómez, que habita a unos pocos metros de allí. «Creo que lo cubrieron para que no lo ocuparan», dice el hombre mientras camina por esa cuadra de casas bajas de Boedo, poco transitada. Le basta mirar a su alrededor para reflexionar: «Sería bueno que construyeran un parador o comedor para toda la gente que duerme bajo la autopista». Sobre la vereda en Sánchez de Loria, a la vuelta, dos hombres se encuentran recostados en primitivos refugios. Gómez da otra idea: «O podrían poner un jardín». 

El martes 15 de este mes se abrirán los sobres presentados por los interesados, con la propuesta urbanística y de uso y con el canon ofrecido por cada uno. Las alternativas serán ponderadas de acuerdo con el monto mayor estipulado y el proyecto presentado. 

Para este primer paquete licitatorio se pusieron en juego 25 espacios. Algunos de esos predios, como ocurre en Defensa y Cochabamba, en San Telmo, están agrupados en un mismo proyecto para que quien resulte adjudicatario pueda darles a todos una identidad similar debido a la proximidad que los une. 

Juan Manuel Franchi, subsecretario de Administración de Bienes Inmuebles porteño, estima en diálogo con La Nación que entre mediados y fines de noviembre se conocerán los primeros ganadores de esta licitación. Antes de fines de año se abrirá una segunda etapa para nuevos predios del bajoviaducto de la autopista 25 de Mayo. «Este proyecto es una iniciativa destinada a ordenar los espacios, a través de una política pública que estimule y favorezca la circulación de la gente, la instalación de comercios y la inversión a largo plazo», indica el funcionario. 

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