15.12.2018
Argentina

Vecinos de Colegiales denuncian que se construirá “un shopping a cielo abierto” en lugar de una plaza

En el predio están las máquinas para trabajar.
En el predio están las máquinas para trabajar.

“¿Me das una mano compartiendo y firmando esta petición?”. El pedido lo hizo vía WhatsApp Hernán Glatsman, vecino de Colegiales, que impulsa en la plataforma Change.org una recolección de adhesiones bajo el eslogan “Sí a la Plaza Clemente. No al shopping“.

Hace algunas semanas, empezaron los trabajos de limpieza del terreno delimitado por las calles Dorrego, Enrique Martínez, Concepción Arenal y Conde. Hace más de 20 años que los vecinos de la zona reclaman que allí se construya un espacio verde. Y hace diez que la Legislatura los respaldó y aprobó la creación de la Plaza Clemente con la sanción de la ley 2567 en esa manzana, que en el Código de Planeamiento Urbano está catalogada como urbanización parque o zona UP.

Según denuncian los vecinos, las obras que acaban de comenzar en la parcela no tienen como destino una plaza, sino que, afirman, allí se construirá “un shopping a cielo abierto“.

Mediante un decreto firmado hace dos años, el Ministerio de Modernización, Innovación y Tecnología de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la licitación pública para la construcción de una playa de estacionamiento subterráneo en ese predio, situado junto al Mercado de Pulgas. Pero, además de las 250 unidades de cocheras distribuidas en los subsuelos, el diseño del proyecto contempla “la creación de dos taludes, que progresivamente van ganando altura, rematando con una cubierta verde, favoreciendo la realización de proyecciones abiertas vinculadas con actividades culturales y sociales”.

Así se desprende del pliego de especificaciones técnicas presentado por la empresa que llevará adelante la obra, la UTE conformada por Prospert SA y Borok SA, a la que también se le adjudicó la concesión por 30 años de locales que funcionarán al amparo de esos taludes.

Toda esa superficie, según consta en los planos presentados, representa unos 1431 metros cuadrados de construcción, con una limitación de altura de cuatro metros.

Según la definición de Gustavo Beade, un vecino histórico del barrio de Colegiales, “no es otra cosa que un shopping a cielo abierto, cuando por ley eso debe ser una plaza“. Los trabajos de saneamiento del terreno, explicó Beade, empezaron hace algunas semanas, lo que reavivó la polémica.

“Debajo de esos dos puentes con terrazas verdes funcionarán locales comerciales y gastronómicos, pero es una obra ilegal porque el terreno está catalogado como zonificación UP, de exclusivo uso público y donde los usos comerciales no están autorizados“, señaló Beade.

El vecino, que participa activamente del reclamo, agregó: “Desde 1991 hasta 2004, el lote estuvo usurpado por la Fundación Romay, de Canal 9, que la utilizaba como depósito; luego se recuperó y, en 2007, la Legislatura porteña aprobó la ley 2567 y ordenó la creación de una plaza. También funcionó allí durante poco más de cinco años el Mercado de Pulgas, mientras se reacondicionaba su histórico predio a la normativa vigente. Quedó desocupado nuevamente en 2011 y, ese mismo año, vino Diego Santilli [por entonces ministro de Ambiente y Espacio Público, hoy vicejefe de gobierno] y nos prometió la plaza. La Plaza Clemente, por la que venimos batallando desde hace más de veinte años, pero nunca se hizo nada”.

El nombre propuesto para el espacio verde tiene que ver con la cercanía del predio a la Plaza Mafalda. En rigor, según algunos testimonios recolectados por La Nación, muchos vecinos de la zona imaginaban para el barrio la creación del “Parque Quino“, que conectaría los distintos predios bajo un mismo concepto que los unificara.

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